viernes, 1 de mayo de 2009

MI PROFESORA DE LITERATURA



Hoy leyendo unos poemas de Miguel Hernández, recordé a mi profesora de Literatura de 4to.
Nos llevábamos muy bien, un día me contó que cuando era niña había perdido el sentido del olfato porque su mamá había usado unas gotas en mal estado para aliviarle un resfrío.
Muchas veces se dejaba libros olvidados, según decía ella, sobre mi mesa. Cada tanto, cuando volvía del recreo luego de su clase, encontraba un libro sobre mis carpetas. Fue gracias a ella que a mis 16 años leí "Crimen y Castigo", "Cien años de Soledad", me hizo conocer a Eduardo Galeano, Pablo Neruda, Cortazar, García Lorca y tantos otros autores maravillosos, me enseñó a leer a Shakespeare, un señor que solo conocía por ser el autor de "Romeo y Julieta" pero que nunca había leído. Muchas veces iba a su casa y ella tomaba de su biblioteca los libros que me aconsejaba leer.
Un día le pregunté cómo era eso de no tener olfato, lo que me contestó fue algo que siempre recuerdo con muchísimo cariño. Me dijo que no necesitaba su olfato para oler, "lee esto", me dijo y me alcanzó un libro de Machado y otro de Miguel Hernández, "ahí tengo todos los olores que necesito, ellos me los describen y yo puedo sentirlos". Esas palabras me dejaron su huella, cuando tomo un libro sobre todo de poesía, me acuerdo de ella y siento un enorme respeto por lo que voy a leer, no se donde estará mi profesora de Literatura, pero hoy con más edad de la que ella tenía en ese entonces siento un enorme agradecimiento por haberla tenido. Este poema es hermoso como todos los de Miguel Hernandez.

Yo no quiero más luz que tu cuerpo ante el mío...

Yo no quiero más luz que tu cuerpo ante el mío:
claridad absoluta, transparencia redonda,
limpidez cuya entraña, como el fondo del río,
con el tiempo se afirma, con la sangre se ahonda.

¿Qué lucientes materias duraderas te han hecho,
corazón de alborada, carnación matutina?
Yo no quiero más día que el que exhala tu pecho.
Tu sangre es la mañana que jamás se termina.

No hay más luz que tu cuerpo, no hay más sol: todo ocaso.
Yo no veo las cosas a otra luz que tu frente.
La otra luz es fantasma, nada más, de tu paso.
Tu insondable mirada nunca gira al poniente.

Claridad sin posible declinar. Suma esencia
del fulgor que ni cede ni abandona la cumbre.
Juventud. Limpidez. Claridad. Transparencia
acercando los astros más lejanos de lumbre.

Claro cuerpo moreno de calor fecundante.
Hierba negra el origen; hierba negra las sienes.
Trago negro los ojos, la mirada distante.
Día azul. Noche clara. Sombra clara que vienes.

Yo no quiero más luz que tu sombra dorada
donde brotan anillos de una hierba sombría.
En mi sangre, fielmente por tu cuerpo abrasada,
para siempre es de noche: para siempre es el día.

6 comentarios:

Mai dijo...

Yo también recuerdo a mi profe de literatura de 3er y 4to año. Compartíamos el amor por la lectura, y aunque era un personaje importante, yo le tenía mucho cariño por empatizar conmigo desde ese punto.
Qué linda presencia fue para vos tu profe! Son caricias que quedan marcadas para siempre!
Otro beso Sara!

SOL dijo...

Quizas cuando somos mas pequeñas no valoramos el valor de un buen libro!!!
Tambien recuerdo a mi profe de lengua .. que siempre nos aconsejaba buenos libros para leer desde que estaba en tercer grado del colegio primario!!!
Fue por primera vez que leí El Principito, en ese momento no lo había entendido... pero hoy sumamente aagradecida por haber sido una muy buena profesora...
Es cierto, a veces no necesitamos tener olfato.. a veces la imaginación que nos provocan algunos libros lo hacen mejor!!!
Besos cielo, llenos de luz para ti!!!
Gracias por haber pasado cerca de mi puerta!!!

Roberto Esmoris Lara dijo...

Sara, vine a conocerte y me encuentro con la ternura de tu corazón de alumna, tu recuerdo agradecido y un poema de Miguel Hérnándes...¿Qué más podría pedir?...
Te dejo un abrazo muy fuerte y la promesa de volver, jamás soltaré tu mano.
Tu nuevo amigo el REL

m dijo...

que bonita entrada, me hiciste recordar a todas aquellas personas que me llevaron a conocer el mundo de la literatura y la poesía...

el poema que hoy compartes con nosotros es realmente profundo y bello Sara...Gracias :)

Mai dijo...

Pasaba para saludarte y dejarte un fuerte abrazo!

Laura dijo...

Bellísimo, bellísimo...
Harían falta muchas profes de literatura como las tuyas, no?
Hermoso el blog.
Saludos!


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