viernes, 12 de junio de 2009

¿JUSTICIA?



¿Dónde queda la justicia?, es decir ¿Qué camino tomar para encontrarla?.
Hace pocos días, un condenado por abuso y violación de menores, quedó libre. Un fallo que me avergüenza como adulta frente a mis hijos y ante los chicos abusados. ¿Qué explicación podemos darles?, cuando menores que han sido violados por un depravado, luego son abusados nuevamente, esta vez en público, por los que debieran ejercer la justicia.
El sacerdote salió con su condena bajo el brazo, libre, sonriente y ejerciendo la soberbia de los que, por el poder que los ampara, salen impunes acompañados por jueces mercenarios. “La justicia en nuestro país tiene ideología”, dijo la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo; triste verdad, bien lo sabemos todos, ¿pero ante este caso, ante un hombre que ha violado en repetidas oportunidades a menores y queda en libertad, podemos quedarnos quietos?. Estoy perpleja y siento vergüenza, por el ejercicio público de una ideología tan perversa como la del Padre Grassi y por que no decirlo, de un sujeto como Raúl Portal, que lo apaña y usa cualquier medio para defender lo indefendible: la violación y el abuso de menores. En otros países cuando se encuentra a un pedófilo cae todo el peso de la ley sobre él, aquí se lo condena, pero queda libre…
La Iglesia Católica nuevamente nos demuestra su mirada hacia otro lado, el hacerse los boludos, perversos obispos con sus imbéciles leyes de moralidad; ocultos, agazapados, mientras los niños más desprotegidos caen en manos de curas como el Padre Grassi, y luego vuelven a caer en las de jueces tan corruptos y depravados como el.

jueves, 11 de junio de 2009

ALICIA, MI COMPAÑERA DE SECUNDARIA


Bueno, volví a mi blog. Estuve este mes y medio sin ganas de escribir. Sentía que no tenía nada que aportar, ni temas para tratar. Mi cerebro quedo suspendido por un tiempo.
Tengo ganas de escribir sobre mi amiga Alicia. Nos conocimos cuando ambas teníamos 13 años, estuvimos juntas en el colegio apenas un año, después sufrí una de las tantas mudanzas a las que me sometieron de niña, un tiempo aquí otro allá, en cada partida dejaba un pedacito de mi y metía en mi valija pedacitos de otras vidas y lugares que aún conservo. Alicia fue durante ese año mi mejor amiga, estábamos siempre juntas. Eran los 70 y creíamos que podíamos todo, soñábamos con detener guerras, cambiar el mundo y todavía llevábamos luto por la muerte del “Che”, Cuba era el paraíso y acompañábamos las marchas con los brazos en alto, sin pensar que pronto tendríamos que bajarlos y abandonar las calles para protegernos de aquellos, que nos miraban pasar, agazapados esperando el momento. Vinieron años oscuros, tristes, donde las manifestaciones se fueron vaciando de compañeros, muchos desaparecieron, otros tuvieron que partir al exilio y los que quedamos intentamos la vida como pudimos. Con Alicia nos seguimos escribiendo un tiempo, después las cartas se interrumpieron y cada una siguió su camino. Todos mis recuerdos de esa época terminaban con su cara, su pelo atado con una cola y el guardapolvo tableado con un cinturón horrible, que nosotros usábamos para acortar el guardapolvo, porque eran tiempos de minifalda.
Terminé mi secundario en el Sur y vine a vivir a Buenos Aires, tuve hijos y un día, sin pensarlo, comencé a buscarla, todavía no existía Internet, así que ni pensar en el face book, lo único que me ayudaba era la guía telefónica, escribí a todos los Peralta de Córdoba pensando que algún pariente, si no ella, iba a recibir la carta. Pasó el tiempo y no recibí nada, claro que en tantos años ella también podría haberse mudado, perdí las esperanzas. Una noche, mi hijo mayor me avisó “que una amiga con cantito cordobés que había sido compañera del colegio quería hablar conmigo”, mi alegría fue enorme, no podía ser otra que Alicia. Y así fue que nos comunicamos y seguimos comunicadas, ahora por chat y mutuas visitas continuamos siendo “mejores amigas”, como cuando éramos compañeras de colegio. En otra entrada hablare de mis otras amigas, las de las adolescencia, todas siguen estando y de las de ahora, pero hoy te dedico este pedacito a vos Alicia, para decirte que te quiero y que celebro el que la vida nos permita acompañarnos.

viernes, 1 de mayo de 2009

MI PROFESORA DE LITERATURA



Hoy leyendo unos poemas de Miguel Hernández, recordé a mi profesora de Literatura de 4to.
Nos llevábamos muy bien, un día me contó que cuando era niña había perdido el sentido del olfato porque su mamá había usado unas gotas en mal estado para aliviarle un resfrío.
Muchas veces se dejaba libros olvidados, según decía ella, sobre mi mesa. Cada tanto, cuando volvía del recreo luego de su clase, encontraba un libro sobre mis carpetas. Fue gracias a ella que a mis 16 años leí "Crimen y Castigo", "Cien años de Soledad", me hizo conocer a Eduardo Galeano, Pablo Neruda, Cortazar, García Lorca y tantos otros autores maravillosos, me enseñó a leer a Shakespeare, un señor que solo conocía por ser el autor de "Romeo y Julieta" pero que nunca había leído. Muchas veces iba a su casa y ella tomaba de su biblioteca los libros que me aconsejaba leer.
Un día le pregunté cómo era eso de no tener olfato, lo que me contestó fue algo que siempre recuerdo con muchísimo cariño. Me dijo que no necesitaba su olfato para oler, "lee esto", me dijo y me alcanzó un libro de Machado y otro de Miguel Hernández, "ahí tengo todos los olores que necesito, ellos me los describen y yo puedo sentirlos". Esas palabras me dejaron su huella, cuando tomo un libro sobre todo de poesía, me acuerdo de ella y siento un enorme respeto por lo que voy a leer, no se donde estará mi profesora de Literatura, pero hoy con más edad de la que ella tenía en ese entonces siento un enorme agradecimiento por haberla tenido. Este poema es hermoso como todos los de Miguel Hernandez.

Yo no quiero más luz que tu cuerpo ante el mío...

Yo no quiero más luz que tu cuerpo ante el mío:
claridad absoluta, transparencia redonda,
limpidez cuya entraña, como el fondo del río,
con el tiempo se afirma, con la sangre se ahonda.

¿Qué lucientes materias duraderas te han hecho,
corazón de alborada, carnación matutina?
Yo no quiero más día que el que exhala tu pecho.
Tu sangre es la mañana que jamás se termina.

No hay más luz que tu cuerpo, no hay más sol: todo ocaso.
Yo no veo las cosas a otra luz que tu frente.
La otra luz es fantasma, nada más, de tu paso.
Tu insondable mirada nunca gira al poniente.

Claridad sin posible declinar. Suma esencia
del fulgor que ni cede ni abandona la cumbre.
Juventud. Limpidez. Claridad. Transparencia
acercando los astros más lejanos de lumbre.

Claro cuerpo moreno de calor fecundante.
Hierba negra el origen; hierba negra las sienes.
Trago negro los ojos, la mirada distante.
Día azul. Noche clara. Sombra clara que vienes.

Yo no quiero más luz que tu sombra dorada
donde brotan anillos de una hierba sombría.
En mi sangre, fielmente por tu cuerpo abrasada,
para siempre es de noche: para siempre es el día.

PANDEMIA



Hoy voy a ser un poco aburrida en lo que escribo, pero estos días me invadió un sentimiento de miedo.
Un miedo raro, siempre ellos tienen otros dueños, las causas son otras, pero esta vez no me sirve apelar a los recursos que aprendí para alejarlos.
Cuando era niña muchas veces pensaba que pasaría en el mundo si de pronto se cumplieran las historias de los libros y películas, si nos despertáramos una mañana con la tierra invadida por marcianos. Me decía que, en ese caso, todas nuestras urgencias dejarían de ser urgentes, las fronteras que nos dividen a los seres humanos desaparecerían y las guerras dejarían de ser prioridades para algunos países, seguramente todos nos uniríamos por una causa común, “alejar a los marcianos”. Estos últimos meses escuché la palabra “pandemia” y me di cuenta que dejó de ser una palabra para transformarse en una realidad tangible, los barbijos aparecieron en los aeropuertos y al revés de mi pensamiento de niña, las fronteras se cerraron y las guerras siguen.
Me pregunté otra vez si se cumpliría lo que tantas películas y libros nos cuentan, las ciudades desiertas y nosotros encerrados en nuestras casas para no ser alcanzados por la peste o si fuéramos alcanzados por la peste y tuviéramos que alejarnos de los “sanos” para unirnos a los grupos de los “apestados”. Esto no es sobre lo que escribo normalmente en este blog, pero fue en lo que pensé estos días y es lo que me salió.

jueves, 30 de abril de 2009

A LOS AMIGOS QUE ME ACOMPAÑAN


Estos días no pude hacer ninguna entrada, perdon por no leerlos y dejarles mis saluditos, pero estuve trabajando y trabajando, como mañana justamente es el día del trabajador nos volveremos a encontrar virtualmente.¡FELIZ DIA PARA TODOS!

martes, 21 de abril de 2009

ENTRE OLLAS Y CACEROLAS



Anoche soñé con mi abuela. Fue un hermoso sueño.
La soñé rodeada de sus ollas y cacerolas. Estábamos en el campo, yo era apenas una niña que la observaba cocinar en esa vieja cocina a leña.
Durante algunos años, por correr en búsqueda “ del Camino al Exito”, abandone mis ollas y cacerolas. Una vez por semana venía alguien a cocinar y luego metía todo en el freezer, cada día elegía un menú y de esa manera solucionaba el problema y yo tenía tiempo para cosas más urgentes.
Una tarde golpearon a mi puerta y al abrir se coló una realidad que me dio vuelta en la vida, mi estructura se sacudió desde los cimientos y mis estanterías cayeron una a una al piso, “esto no me está pasando, no era así como me contaron la vida, nadie me preparó para esto”, me dije a mi misma, durante las interminables noches en las que desenhebré los hechos y trataba de enderezarme sin poder hacerlo, aprendí cuanto duele el dolor, porque no sabía hasta entonces que el dolor duele.
Me llevó tiempo entender y aceptar, darme cuenta que tenía que reconstruir para sanar a mis cachorros.
Al principio pensé que tenía que redoblar esfuerzos, entonces trabajé más, fue peor, cuando limité mi trabajo, bajaron mis ingresos, no pude tener más la señora que cocinaba los sábados. Volví a mis cacerolas y poco a poco, mientras cocinaba por las noches, mis cachorritos se fueron acercando en torno a la olla para probar la comida, mojar el pan en la salsa o simplemente explicarme que faltaba orégano, sal o pimienta y como por arte de magia pude volver a reunirlos en la cocina, contarnos nuestras cosas para mirarnos, reconocernos y acompañarnos. Volvimos a ser cuatro.
Aprendí por esos días que las ollas y cacerolas contienen, envuelven y sanan. Debe ser por eso que, en los cuentos es en los viejos calderos de hierro donde las brujas preparaban sus pócimas y también las sanadoras de los pueblos hierven sus embrujos para el “mal de amor”. Con mis primos esperábamos pacientemente en la cocina de mi tía Jean que los sconnes se terminen de hornear y luego corriamos a untarlos con manteca antes de que se enfriaran. Anoche sentí otra vez el olor de los guisos y los dulces que preparaba mi abuela en el campo.
Hace un tiempo, en mi propia cocina vi a mis hijos reconstruirse.
Hoy no abandono mis cacerolas, vuelvo a casa a la noche a encontrarme con ellas porque se que son mis compañeras en el reencuentro, desde el amor, con ellos.

viernes, 17 de abril de 2009

LIMPIAR EL CAMINO


Estoy haciendo limpieza.
No la limpieza conocida, esa de trapo, virulana, detergente y lavandina.
Hablo de la que implica tirar, deshacernos de las cosas que guardamos porque no podemos romper con el pasado, creemos tercamente que si lo hacemos algo en nuestro cuerpo va a ser mutilado, que moriremos un poco al abandonarlas dentro de un tacho de basura y las seguimos ocultando en cajones que nunca abrimos porque son cosas viejas, oscuras, que nos lastiman, pero el que estén nos tranquiliza.
Decidí despedirlas y junto con ellas despedirte y los que como vos dejaron su huella repleta de cosas malas, los que aprovechando el árbol caído (o sea yo) intentaron hachar mis raíces, pero sobre todo a vos, que fuiste la persona que más necesité y la que más tiempo sostuvo el hacha en sus manos.
Digo adiós y tiro todas las cajas que nunca estuvieron llenas, digo hasta pronto y borro todas las verdades que nunca fueron verdades, hago un bollito con todas mis certezas que solo escondían ocultamientos y mentiras, más tarde transformo en avioncitos todas tus palabras y miro como el barrio se llena de planeadores que poco a poco desaparecen con el viento. Tu voz se va silenciando dentro de mi cabeza y tu cuerpo solo es una sombra que barro con mi escoba nueva y meto dentro de una de las bolsas.
También caen al piso los años perdidos, mis culpas por creer que era eso lo que me merecía, el tiempo en que te entregaba todo gratuitamente, esos días en que sentía la obligación de cuidarte cuando no me cuidabas, el de estar cuando nunca estabas, los años y años en que, para justificar lo injustificable, creí que yo era quien te daba, cuando en realidad vos me estabas robando.
Mi camino ahora esta abierto y sigo caminando hacia delante; el tuyo está lleno de maleza, no tengo dudas que podes caminar, pero solo hacia atrás, no pudiste cambiar la historia, tu historia, te quedaste ahí, encerrado en tu presente lleno de infelicidad en una casa construida sobre cimientos de barro, todo se te derrumba día a día, pero curiosamente te acostumbraste tanto a eso que crees que es la única manera de vivir, les vendiste a todos los tuyos un cuento de hadas, llenaste las estanterías de fotos repletas de sonrisas y en realidad son solo muecas vacías, pero tu cuerpo va pagando tu infelicidad, yo te conozco, cuando te miro caminar me doy cuenta.
Me pregunto muchas veces si sos un cobarde o un canalla, “las dos cosas”, me respondo en seguida.
Pero voy a permitirme dejar en la vereda todas estas bolsas llenas de basura vieja y mientras miro como el camión devora y tritura todos estos malos recuerdos, pensaré en volver a mi vida donde me espera una buena taza de chocolate caliente.

domingo, 5 de abril de 2009

LA ACCION DA FUERZAS

Y si accionar da fuerzas, es lo que me propuse desde el viernes por la noche.
Fui a la presentación del último libro de Diana Bellessi, lean sus poesías son maravillosas, me emocioné muchísimo escuchándola leer.
Allí encontré tanta gente contenta, no se si la crisis los afecta, seguramente si, pero el sentir las palabras revolotear por ahí nos hacía felices a todos.
No era lugar para que las malas ondas entraran, era un lugar para la alegría, para el encuentro desde el corazón con todo lo que da calor a la vida.
También fui a ver a Ana Padovani contar la vida de Nini Marshal, otro momento hermoso, esas dos mujeres, Nini a través de Ana trayendo otra vez esos personajes para que nosotros los disfrutemos. Maravilloso… la verdad fueron horas bien usadas.
Hoy pude volver a encontrarme con mi libro, el que Ximena espera e insiste que me apure en terminar.
Leer los mensajes tan amorosos que me dejaron en el blog, me hizo recordar que antes no entendía muy bien esto de escribir y conectar con gente que de otra forma nunca hubiera conocido, me alegro de haberme animado a hacerlo.
Estoy ensanchando el puente por el cual camino todos los días o agarrándome bien fuerte de las barandas para no caer.
Solo me faltaría…no eso no es para poner en el blog, quitaría seriedad a lo que escribí.

viernes, 3 de abril de 2009




Hoy es un día raro. No me gusta poner en el blog situaciones de trabajo pero eso es lo que me condiciona últimamente, no tengo mucho ánimo para empezar el día. El ¿para que? vino a mi mente en cuento abrí los ojos esta mañana. Ordenaba a mi cuerpo que se levante pero el muy maldito no tenía ganas, ¿para que levantarme? si nada se mueve todo está quieto y la palabra “crisis” aparece en todos lados, me mandan News, me lo dicen por teléfono, todos estamos perdidos, mis clientes están mal, mis socios están mal, yo estoy mal, como si un bombazo nos hubiera dejado en el medio de la nada. Creo que el pánico empezó a apoderarse de mi otra vez, ¿cómo enfrentar el día con tanto desanimo?, ¿Cómo sostenernos cuando el puente sobre el que caminamos es tan angosto?, ¿Quiénes caeremos al vacío y quienes nos podremos sostener?. Creo que hay salidas solo que están tan ocultas que no se por donde buscar, es como esas búsquedas de tesoro a los que jugaba de niña, buscar, buscar y buscar y tal vez no me tocaba a mi encontrar; ¿por dónde empiezo?...

jueves, 2 de abril de 2009

Murió Alfonsín y recordamos los muertos de Malvina




Hoy es un día triste, 2 de abril, recordamos a los casi niños enviados a una guerra por desquiciados a quienes no les importaba truncar vidas, romper sueños con tal de salvarse y seguir ejerciendo un poder salvaje.
Recuerdo el verso de Miguel Hernández. “Tristes, tristes, tristes guerras”
Y en estos días murió Raúl Alfonsín, ojalá quienes aprovechan micrófonos en los noticieros para llenar de palabras vacías el tiempo, recuerden las piedras que pusieron y así evitar que podamos transitar en paz el primer gobierno elegido por el pueblo, todos los que intentaron truncar este camino...ojala se tomen un instante y agachando la cabeza pidan perdón públicamente.

Murió Raúl Alfonsín. Seguramente será recordado en la historia por haber sido el primer presidente elegido por el pueblo en el comienzo de un camino hacia la democracia.
Las primeras planas de todos los diarios hoy enumeran sus logros durante el período de su gobierno.
Entre los más importantes, cabe destacar la instrumentación y puesta en marcha del Plan Nacional de Alfabetización, premiado por la Unesco, y el Plan Alimentario Nacional (PAN) cuyo modelo interesó al punto de ponerse en práctica varios países de América latina.
Pero yo creo que el mayor logro fue su lucha desde su campaña por los derechos humanos y denunciar los crímenes aberrantes de la dictadura militar.
Gracias a Raúl Alfonsín este país despertó de un largo sueño de inconciencia colectiva.
Las miles y miles de voces silenciadas durante muchos años se hicieron oír, los desaparecidos, nuestros desaparecidos, estuvieron presentes en cada testimonio de las personas que declararon frente a los jueces de la democracia. Se legitimó el derecho de todos los que habían sufrido durante los años oscuros de la dictadura.
Frente a todo el país se condenó a los culpables de un plan económico y político que nos enfrentó y avergonzó ante el mundo. Las imágenes de los fiscales y jueces frente a la presencia en el banquillo de los acusados, vistiendo un uniforme que no merecían, quedará grabada en la historia. El fiscal Strassera pronunciando la frase “Señores Jueces: NUNCA MAS”, marca un hito y nos enorgullece como argentinos y latinoamericanos.
Hubo errores pero ¿Quién no comete errores?, en nuestro país no es común tener un presidente con una vida austera durante su presidencia, el Dr. Raúl Alfonsín la tuvo durante y después de ella, fue un hombre honesto, tal vez por eso le resultó difícil negociar en la política, no quebrantar sus principios. Quienes ocuparon la Casa Rosada después, nos hace valorar aún más a este hombre al que le fue legada la difícil tarea de tomar el bastón como el primer presidente electo de nuestro país. Fue el hombre indicado para esa tarea .Mantuvo siempre sus convicciones aún cuando la fuerza de los brutos torció su brazo.

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